Maylove: “Lo que busco es poder lograr mis sueños” – Periódico El Caribe



Maylove Taveras está dedicada al cuentapropismo hace años y tiene aspiraciones de seguir avanzando en su negocio.
La emprendedora mujer se dedica a vender dulces y canquiñas en la autopista Duarte, en Piedra Blanca

Maylove Taveras se enfrenta cada día al peligro en la Autopista Duarte, la más transitada de República Dominicana, pero tiene que hacerlo para conseguir el sustento de la familia. A orillas de esa vía, en Piedra Blanca, Bonao, vende dulces criollos y las tradicionales canquiñas a los transeúntes.

“No es una cosa que uno quisiera tener que hacer, pero tengo que trabajar y esforzarme en procura de tener algunos ingresos”, le dice Maylove Taveras al periódico elCaribe.

Tiene 25 años y cuatro hijos por los que debe velar cada momento. “La vida me ha enseñado que debo luchar por lo que deseo, y más cuando a esta edad ya tengo cuatro hijos que sustentar”, indica. Es una joven audaz, que se ha visto sin empleo y ha debido elegir el cuentapropismo con las ventas ambulantes de los productos comestibles. Pero para hacerlo, muchas veces debe subirse en los autobuses para convencer a los potenciales compradores, y debe acercarse a los diferentes vehículos que transitan desde la capital hacia la región Norte o Cibao, o viceversa cuando se detienen.

Algunos amigos de Maylove la definen como una persona incansable, que posee una serie de destrezas. Lleva años en el oficio y actualmente cuenta con dos puestos de dulces y uno de venta de alfombras pellizas, ubicados a la orilla de la autopista, en los cuales tiene a tres colaboradores que le ayudan.

El diseño de esas pellizas es puramente manual y quienes la elaboran recomiendan no usar aparato lavador cuando estén sucias, para garantizar su durabilidad y elegancia. De esos trabajos artesanales depende el sustento de muchas familias carentes de otro instrumento para vivir. Y la de Maylove es una de ellas. La medida normal de una alfombra de las que se venden entre Piedra Blanca y Maimón es de 60×70, es decir, 60 pulgadas de ancho y 70 de largo. Para hacerlas de ese tamaño requieren tres paños (sacos) de los mismos usados para empacar arroz o azúcar, y entre 45 y 50 yardas de lienzo. Sobre los sacos es que se teje la tela.

El precio para los compradores varía, pero hay algunas que pueden obtenerse por 1,300 y 1,700 pesos.

“Cuando me subo a la guagua, yo le doy a probar del dulce a todos los pasajeros y así logro mejor venta”, explica la vendedora a este diario. Cuenta con la ayuda de su esposo, quien también trabaja en la venta del producto. “Somos muy unidos en lo que hacemos”, asegura.

Maylove tiene planes de seguir creciendo y desarrollando su microempresa. Entre sus planes está el poder comprar una passola para poder movilizarse con facilidad y distribuir su producto en diferentes comercios. Es muy organizada y fajadora.
“Siempre estoy pensando en echar hacia delante y sueño con extenderme y colocar más puestos para que más personas puedan también ganarse el sustento”, asegura.

Algunos amigos de Maylove la definen como una persona incansable.

Maylove también se dedica a la confección y venta de las denominadas pellizas.

Empuje y la nominación

Para comenzar a negociar Maylove obtuvo respaldo de la Fundación Dominicana de Desarrollo, una institución que ha recorrido un largo camino en el otorgamiento de microcréditos y en la capacitación y acompañamiento financiero en el país y cada día robustece sus acciones. La fundación tiene 53 años de historia, un tiempo en el que se ha puesto de manifiesto el compromiso del empresariado dominicano, y llega actualmente a poco más de 20,000 clientes de microcrédito. La institución maneja casi 400 millones de pesos en cartera anual y en toda su trayectoria ha beneficiado a un millón de dominicanos.

La FDD, que otorga solo microcrédito individual, está presente en nueve provincias del territorio nacional a través de 15 oficinas, ubicadas, básicamente, en el Gran Santo Domingo (Distrito Nacional y provincia Santo Domingo), en la región Norte del país y en San Cristóbal. El crédito promedio de la institución es menor de 19,000 pesos.

En el año 2017 la emprendedora joven fue nominada a los Premios Microempresariales Citi en la categoría Microempresa de Comercio y/o Servicios. Se le puede contactar para compra de producto en la calle principal, Las Flores número 142, Bonao, Monseñor Nouel o contactarla al teléfono 829-360-6696.

Premios Citi reconoce el emprendimiento de micro, pequeñas y medianas empresas, las cuales contribuyen al desarrollo de sus comunidades en el país.

Para participar de esa iniciativa de la Fundación Citi, los interesados deben recopilar su historia de vida y fotografías en la que se muestren realizando su actividad de negocio, además de suministrar el formulario correspondiente. Los seleccionados son evaluados en las categorías: Microempresa Familiar, Microempresa Protección y Mejoramiento del Medio Ambiente, Microempresa Agropecuaria, Microempresa Educativa, Microempresa Joven Emprendedor, Microempresa de Manufactura, Comercio y/o Servicio y Microempresa Unipersonal. Además.
El pasado año el comité de jurados de la premiación estuvo integrado por los señores Jesús Geraldo Martínez, gerente de la Superintendencia de Bancos; Yokasta Guzmán, directora de Contrataciones Públicas, entre otras personalidades del país.

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